Hoy en día hacer una crema de cualquier verdura no es nada novedoso. Las cremas, se han incorporado a la cocina de diario como cualquier legumbre, llegando a ser un plato de lo más normal. Tiene que ser algo muy espectacular para decir ooohhhh!. Pero esta crema no es de este siglo, no. La hice por primera vez, allá por los años 90, cuando os puedo asegurar que este tipo de plato era algo sofisticado y nada común.
Tanto es así que en aquella época, por el trabajo de mi marido, con frecuencia tenía que corresponder a cenas y casi siempre mi entrada era esta crema de lechuga que a todo el mundo encantaba y nadie adivinaba de que se trataba. Era también una forma de romper el hielo, ya que muchos de los invitados, era la primera vez que se veían. Cuando decía cual era el ingrediente principal, el oooohhhh! era inevitable, jajaja.. y después con mucha discreción, en la despedida rara era la invitada que no me pedía la receta.
La esencia de trufa es de este siglo, pero en los años 90 la presentaba tal cual.
Fue mi amiga Carmen, de la que ya os hablé en la receta del caldo del pollo, la que me la enseñó y desde entonces la he hecho miles de veces.
Carmen, que sepas, bueno lo sabes porque donde tu estás, se ve y se sabe todo, que a pesar de los años que han pasado me sigo acordando de ti pero sobre todo siempre que hago esta crema, tu cara, tu simpatía y muchos momentos que vivimos juntos, vienen a mi memoria.
No me enrollo más y os cuento como se hace:
Ingredientes: (4 personas)
- 2 lechugas
- 2 puerros
- 1 patata grande
- 1 brick pequeño de nata
- pimienta recién molida
- caldo de verduras (si es de judías verdes mejor), si no tienes, agua.
- pastilla de starlux
- AOVE (2 cucharadas) o mantequilla (menos sana pero más cremosa), por aquel entonces, no me preocupaba tanto por la salud y ponía mantequilla)
Como lo hacemos:
Lavamos las lechugas y partimos en trozos. Se aprovecha todas las hojas.
Lavamos los puerros y cortamos en rodajitas
Lavamos la patata y preparamos en trocitos
En una olla ponemos la mantequilla (1 cucharada sopera) y otra cucharada de aove y rehogamos a fuego bajo el puerro. Lo dejamos pochar como 10 minutos o más.
Añadimos la patata, removemos y rehogamos igualmente a fuego bajo, durante otros 10 minutos.
Incorporamos la lechuga y hacemos la misma operación. Removemos continuamente. Según el tamaño de la olla, tendremos que poner la lechuga poco a poco, pues abulta mucho y ocupa mucho volumen pero poco a poco se va reduciendo y vamos incorporando lo que nos vaya quedando.
Cuando el guiso presenta un aspecto más o menos así:
Incorporamos la pimienta recién molida y la pastilla de starlux, partida en trocitos.
Cubrimos de agua o del caldo de verduras
Ponemos a cocer. Nosotros lo hacemos en olla rápida, así en cuanto salen las dos arandelas, bajamos el fuego al 1, y lo mantenemos 5 minutos. Apagamos el fuego y esperámos que bajen las dos arandelas para poder abrir la olla.
Batimos con la minipimer y añadimos la nata. Seguimos batiendo. Al añadir la nata, el color se aclara un montón y queda un verde mucho más bonito.
Si esta crema la preparamos con tiempo de antelación y tenemos que calentarla para servirla. Lo que haremos será calentarla a fuego mínimo, muy despacio y removiendo continuamente para que la nata no se corte ni se pegue al fondo y luego nos encontremos con algún grumo.
Se sirve caliente y en este caso la he adornado y perfumado con unas gotas de aceite de trufa que compré en uno de los viajes que como ya os he comentado, hacemos al país vecino.
Este es el resultado.
Si la probáis, ya me contaréis si os ha gustado. De verdad, es algo diferente.


