viernes, 17 de mayo de 2013

Cassoulet au confit de canard. Judías blancas con pato confitado


El cassoulet es un plato típico de la cocina del Sur de Francia. Cada región tienen su forma de elaborarlo. En la zona de Toulouse es famoso es cassoulet elaborado con las más famosas todavía salchichas de Toulouse. En la zona del Perigord, su cassoulet se caracteriza por estar elaborado además de con salchichas blancas de la zona con muslos y trozos de pato confitado. En los dos casos, tanto en Toulouse como en Perigord, se elaboran con judías secas blancas características de la zona. Una judía blanca, de tamaño mediano, mantecosa y muy rica, equiparable a nuestra fabe,  para elaborar una rica fabada.



A nosotros nos gusta mucho recorrer el Sur de Francia y explorar lugares de una belleza extraordinaria  que solo descubrimos por los mapas de carreteras.



El verano pasado estuvimos en el Perigord, recorrimos una parte importante de esta región llegando hasta Cahors, otra ciudad que no hay que dejar de visitar si se tiene la suerte de pasar cerca del lugar.

Pero no es de Cahors de lo que queremos hablar en este post, sino de entre los muchos pueblos/ciudades que recorrimos, no podemos escoger uno como el más bonito, porque todos y cada uno de los mismos tienen un encanto especial.



Pero un viaje de este tipo, por muchos lugares que descubras, por muchas iglesias, monumentos, museos, exposiciones, calles, pueblos, parques naturales, castillos, etc... que visites, si no te impregnas de su gastronomía te has dejado algo importante por descubrir.

Además del cassoulet que hemos elaborado este fin de semana, queremos
hablaros de Sarlat, la capital del Perigord, una ciudad medieval donde la gran belleza de sus edificios ha hecho que haya sido clasificada como ciudad de Arte y de Historia. 




Sus callejones medievales, sus grandes plazas, sus magníficos restaurantes, su estupenda gastronomía, quedan ensombrecidas por su maravilloso mercado al aire libre que se celebra una vez a la semana y es el paraiso del buen gourmand y del buen gourmet.







Y como aquí hemos venido a hablar del cassoulet, sin mas preámbulos os cuento la manera tan fácil de como lo hicimos.

Los ingredientes están todos comprados en el Mercado al aire libre de Sarlat, el confit de canard con su grasa y las salchichas, envasadas al vacio.

Las judías blancas, (fabes), un hueso de jamón y un trozo de panceta mas las verduras que lleva, por supuesto españolas, de antes de ayer, compradas en nuestro mercado.

Pusimos las fabes en remojo la noche anterior y al día siguiente las cocimos sin mas con una cebolla partida por la mitad, unos ajos y una hoja de laurel, el hueso de jamón y el trozo de panceta magra. (quiero decir que quitamos la corteza y la grasa).  Olla rápida, dos arandelas, 10 minutos. Bajen las dos arandelas, abrimos la olla y reservamos.

Sacamos de la bolsa, las salchichas y el confit de canard, que viene envuelto en su grasa, retiramos con un tenedor la grasa y la ponemos en una sartén. Reservamos las tajadas y en esa grasa rehogamos la verdura: 1 puerro, 1 zanahoria, 1 rama de apio, cortado en trocitos y lo mantenemos a fuego bajo durante 10 minutos. Añadimos un bote de tomate rallado, (de los pequeños que venden en la zona de las ensaladas) removemos y le añadimos 1/2 cucharada de paprika (pimentón del nuestro) y 1/2 de curcuma. Lo mantenemos otros 10 minutos en el chup chup.

Con dos cazos del caldo de cocer las judías se lo añadimos a las verduras  y lo pasamos por la minipimer.

En una sartén damos una vuelta rápida, por el lado de la piel primero y luego por el otro lado, al confit de canard y las salchichas.

Y ya en una cacerola ponemos las fabes, le añadimos las verduras que hemos pasado por la minipimer, las cubrimos de caldo de haberlas cocido. Incorporamos las tajadas y lo tenemos cociendo a fuego flojo durante 20 minutos. Probamos de sal, que hasta ahora no habíamos puesto nada y añadimos un poco de sal, según gusto.



Servimos caliente y a disfrutar!



La anécdota de esta receta, es que hice todas las fotos del paso a paso con la cámara sin tener la tarjeta puesta, la tarjeta estaba en el ordenador que se me había olvidado quitarla.

Si que es verdad que cada vez que hacía una foto, me salía el mensaje, la cámara no está grabando, y yo para mis adentros decía, que raro, no se porque me sale este mensaje, si yo no estoy grabando solo hago fotos. Hasta que llegó mi marido y le pregunté. Se echó a reir y me dijo: Te voy a dar un disguto, yo: ¿qué? con cara de extrañeza. El: Has hecho todas las fotos sin la tarjeta. Casi me da un ataque!, pero no me dió, jajaja y nos pudimos comer el cassoulet tan ricamente y claro durante la comida mi marido y mi hijo me tomaron el pelo todo lo que quisieron y más.

Y colorin colorado se ha acabado esta receta. Que os guste.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Bacalao skrei rebozado, con salsa wasabi



Los que me seguís desde el principio, a estas alturas ya os habréis dado cuenta que nos gusta la cocina sencilla, con ingredientes de calidad y a ser posible no muy complicada porque somos de la opinión que no es necesario pasarse horas y horas en la cocina para degustar deliciosos platos y al mismo tiempo sanos.

No somos muy de fritos pero de vez en cuando hay que variar y un buen pescado rebozado es delicioso.

Hoy hemos escogido este bacalao fresco, que compramos en la mejor época del bacalao skrei, ya os hablé de este tipo de pescado en esta otra receta mamuchiysusrecetas.blogspot.com.es/2013/02/bacalao-skrei-al-ajo-tostado-con-tomate.html, ya que es por esas fechas cuando se consiguen los mejores ejemplares. Nosotros compramos un bacalao entero y lo mandamos preparar  en trozos y en lomos.

Estos trozos eran los últimos que nos quedaban y hoy de una manera muy facilita, los hemos cocinado, ni mas ni menos que de la forma tradicional del pescado rebozado. Para salirnos de lo normal y darle un toque un poco más sofisticado hemos elaborado una mayonesa de wasabi que maridaba perfectamente y nos ha hecho disfrutar de la sencillez de un bacalao fresco de calidad.

Ahí va la receta.

- Salamos y rebozamos en harina los trozos de bacalao
- Los pasamos por huevo, que se empapen bien, escurrimos 



En una sartén ponemos AOVE y cuando empieza ligeramente a humear, freímos, mantenemos un par de minutos, damos la vuelta y mantenemos un minuto más, sacamos y ponemos sobre papel absorbente.




Cuando ya están todos los trozos fritos y han soltado el aceite sobrante, los pasamos a una fuente. Adornamos con unas rodajas de limón y algo verde, a ser posible perejil, hierbabuena, albahaca, etc.... yo no tenía y he puesto un trocito de "amor de hombre" por aquello de que diera algo de color verde al plato, aunque se que no es lo más adecuado.



Mientras se freía he hecho la salsa wasabi

Tan fácil como poner un par de cucharadas de mayonesa de una buena marca comercial, si os fijáis no solemos poner nunca marcas pero en este caso vamos a hacer una excepción y os vamos a decir que mayonesa hemos utilizado, porque para nosotros es la mejor del mercado, con diferencia, está hecha totalmente con AOVE, la venden en packs pequeños para cosas sencillas como ésta, la marca es Santa Teresa. (Si tengo que hacer mayonesa en cantidad no me gusta la industrial, la hacemos nosotros). Bueno hemos puesto las dos cucharadas de mayonesa en un bol.



Aligeramos con un cuarto del zumo de limón



Removemos hasta que quede totalmente ligado y


añadimos un poquito de wasabi (poco que pica un poco), la cantidad que veis en la foto es la ideal, porque le da un toque picante muy ligero y muy rico.
Removemos y servimos.

El bacalao por si solo buenísimo, con este acompañamiento se convierte en algo distinto, ni mejor ni peor, simplemente distinto como bien digo. Para variar y tener a la familia contenta con cosas nuevas,  está muy bien.

Feliz San Isidro a todos los madrileños.



domingo, 12 de mayo de 2013

Crema de lechuga aromatizada con aceite de trufa





Hoy en día hacer una crema de cualquier verdura no es nada novedoso. Las cremas, se han incorporado a la cocina de diario como cualquier legumbre, llegando a ser un plato de lo más normal. Tiene que ser algo muy espectacular para decir ooohhhh!. Pero esta crema no es de este siglo, no. La hice por primera vez, allá por los años 90, cuando os puedo asegurar que este tipo de plato era algo sofisticado y nada común.

Tanto es así que en aquella época, por el trabajo de mi marido, con frecuencia tenía que corresponder a cenas y casi siempre mi entrada era esta crema de lechuga que a todo el mundo encantaba y nadie adivinaba de que se trataba. Era también una forma de romper el hielo, ya que muchos de los invitados, era la primera vez que se veían. Cuando decía cual era el ingrediente principal, el oooohhhh! era inevitable, jajaja.. y después con mucha discreción, en la despedida rara era la invitada que no me pedía la receta.

La esencia de trufa es de este siglo, pero en los años 90 la presentaba tal cual.

Fue mi amiga Carmen, de la que ya os hablé en la receta del caldo del pollo, la que me la enseñó y desde entonces la he hecho miles de veces. 

Carmen, que sepas, bueno lo sabes porque donde tu estás, se ve y se sabe todo, que a pesar de los años que han pasado me sigo acordando de ti pero sobre todo siempre que hago esta crema, tu cara, tu simpatía y muchos momentos que vivimos juntos, vienen a mi memoria.

No me enrollo más y os cuento como se hace:

Ingredientes: (4 personas)


- 2 lechugas
- 2 puerros
- 1 patata grande
- 1 brick pequeño de nata
- pimienta recién molida
- caldo de verduras (si es de judías verdes mejor), si no tienes, agua.
- pastilla de starlux
- AOVE (2 cucharadas) o mantequilla (menos sana pero más cremosa), por aquel entonces, no me preocupaba tanto por la salud y ponía mantequilla)

Como lo hacemos:

Lavamos las lechugas y partimos en trozos. Se aprovecha todas las hojas.
Lavamos los puerros y cortamos en rodajitas
Lavamos la patata y preparamos en trocitos

En una olla ponemos la mantequilla (1 cucharada sopera) y otra cucharada de aove y rehogamos a fuego bajo el puerro. Lo dejamos pochar como 10 minutos o más.


Añadimos la patata, removemos y rehogamos igualmente a fuego bajo, durante otros 10 minutos.


Incorporamos la lechuga y hacemos la misma operación. Removemos continuamente. Según el tamaño de la olla, tendremos que poner la lechuga poco a poco, pues abulta mucho y ocupa mucho volumen pero poco a poco se va reduciendo y vamos incorporando lo que nos vaya quedando. 


Cuando el guiso presenta un aspecto más o menos así:


Incorporamos la pimienta recién molida y la pastilla de starlux, partida en trocitos.


Cubrimos de agua o del caldo de verduras


Ponemos a cocer. Nosotros lo hacemos en olla rápida, así en cuanto salen las dos arandelas, bajamos el fuego al 1, y lo mantenemos 5 minutos. Apagamos el fuego y esperámos que bajen las dos arandelas para poder abrir la olla.


Batimos con la minipimer y añadimos la nata. Seguimos batiendo. Al añadir la nata, el color se aclara un montón y queda un verde mucho más bonito.

Si esta crema la preparamos con tiempo de antelación y tenemos que calentarla para servirla. Lo que haremos será calentarla a fuego mínimo, muy despacio y removiendo continuamente para que la nata no se corte ni se pegue al fondo y luego nos encontremos con algún grumo.

Se sirve caliente y en este caso la he adornado y perfumado con unas gotas de aceite de trufa que compré en uno de los viajes que como ya os he comentado, hacemos al país vecino.

Este es el resultado.


Si la probáis, ya me contaréis si os ha gustado. De verdad, es algo diferente.


viernes, 10 de mayo de 2013

Revuelto de patatas con salchichas frescas



En un principio esta es la receta que tenía pensado presentar al reto BBSS de Marisa del blog Thermofan, porque es una receta de rechupete, no quiero exagerar pero si la hacéis me daréis la razón, está buenísima. 

Después de tenerla escrita y preparada me di cuenta que muy sana, no era por aquello de que si al frito les sumamos las salchichas, pues ejem...ejem...., sana lo que se dice sana queda un poco en entredicho y eso que estas salchichas son frescas y caseras, no hechas por mi,  pero si por una persona a la que conozco y se bien que solo emplea ingredientes de primera en su elaboración, pero claro eso no es lo normal en este tipo de salchichas, por eso decidí archivarla como borrador y publicarla sin más, como receta normal.

Ya veréis que fácil y rica que es.

Comenzamos por preparar los ingredientes:



- 4 patatas medianas
- 4 huevos de corral
- 4 salchichas frescas
- 1 vasito de vino de guisar
- AOVE y sal
3 ajos machados con cáscara

Una vez todo preparado comenzamos con la elaboración

Pelamos las patatas y las cortamos como para tortilla de patata tracional, jeje... y mientras ponemos el aceite a calentar con los 3 ajos machacados. Cuando empiezan a burbujear, ¿lo veis?, pues poco más empezamos a freír las patatas en tandas pequeñas para que no se peguen mucho.





Escurrimos bien, ponemos sobre papel absorbente que empape la grasa y cambiamos a un plato para que el papel no se pegue en las patatas. Reservamos.



Ponemos en la sartén el vino y hacemos las salchichas, que se vayan cociendo al principio y después, bajando el fuego caramelizándose como se ve en las fotos. Cortamos en trocitos. Reservamos.




Batimos los huevos en un bol y añadimos las patatas, removemos bien, ponemos la sal y las dejamos que se empapen en el huevo un rato.

En una sartén ponemos gotica de aceite que extendemos bien con una espátula y volcamos los huevos y las patatas, dejamos un rato y cuando empieza ligeramente a cuajar, empezamos a remover con cuchara de palo para ir rompiendo el huevo y que éste se vaya quedando pegado a las patatas. Inmediatamente retiramos del fuego y con el calor que tiene la sartén se termina de cuajar el huevo. Sacamos a la fuente donde se va a servir.



Hay que procurar, que no quede demasiado cuajado el huevo, pues quedaría seco, y esto tiene que quedar jugosito como en la foto.



Mirad que pinta!, si dan ganas de pegarle un "bocao" a la pantalla, jejeje...

Añadimos las salchichas que habíamos cortado en trocitos y a relamernos.



Eramos 4 y nos supo a poco. Pero que rico estaba!!.

Nota: Si se quiere aligerar calorías, en vez de freir las patatas en sartén, hacedlo en el microondas que a penas se necesita aceite y también quedan muy ricas, pero de vez en cuando, hay que darse alguna alegría, jajaja.....




miércoles, 8 de mayo de 2013

Tortilla de patata y bonito en escabeche



Mi hijo dice que su novia, cuando hace tortilla de patata,  en vez de cortar la patata como se ha cortado toda la vida, en círculos finitos, la corta en cuadraditos pequeños que fríe y que está bueníiiiiiiiiiiiiiiiisima. 

En casa, siempre se ha cortado la patata para tortilla,  de manera tradicional para luego freírla, pero desde hace más de 10 años que aprendí el truco de "freírlas" en el microondas, con lo que te evitas un montón de trabajo y de calorías, he sustituido la forma tradicional por el micro y siempre le ha parecido bueníiiiiiiisima, y nunca ha notado la diferencia entre frito y "frito".

Ahora desde que ha probado la tortilla de su novia, en cuadraditos, la tortilla de mamá ya no es tan rica y además se nota un montón que no está frita de verdad. jajajaja...... Así es la vida......

Por eso el otro día me decidí a hacer esta tortilla al estilo "novia hijo" y este fue el resultado:



Ingredientes:

5 huevos de corral
4 patatas medianas
3 latas de bonito en escabeche de las que vienen 3 en un pack
pizca de sal
pizca de tomillo
AOVE.

Modo de hacerla:

Lo que no iba a renunciar es a la forma de "freir", y menos ahora que vamos para el verano y hay que controlar las calorías.

Pelé las patatas, las lavé y corté en cuadraditos



Coloqué en un estuche de vapor para micro, con un chorretón de aceite de oliva, una pizca de sal y otra pizca de tomillo. Removí con las manos, de modo que quedaran todas las patatas impregnadas y llevé al microondas durante 6 minutos a temperatura máxima.

Dejé reposar en el microondas un par de minutos, saqué, removí bien removido y volví a llevar al micro durante 5 minutos a la misma temperatura. Dejé reposar y saqué.

Cuando abrí el estuche, probé una y estaba totalmente en su punto.

Saqué y reservé en un plato, mientras batía los huevos.

Incorporé las patatas a los huevos y el bonito. Removí



En una sartén puse un poquito de aceite, extendí con brocha para que quedara toda la sartén bien impregnada y añadí los huevos, las patatas y el bonito.



Dejé que se cuajara, a fuego medio/bajo

La di la vuelta con un plato

y Voilà




chiiiiiiiiiiiiist..........chiiiiiiiiiiiiiiist....chiiiiiiiiiiist..... Estaba más rica la mía, jajaja....

Con esta receta participo en el 2º Reto BBSS organizado por Marisa del blog Thermofan, este es su enlace ttp://recetasbbss.blogspot.com.es/2013/04/2-reto-bbss-recetas-primavera-verano.html donde se trata de fomentar la cocina sana y en este caso además económica.

Espero que os haya gustado.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj0F90XqdcZWqkTErVrYQgQ66eMdTIWnTvu27fTnDXr4qLIoXjgQ_mfW9c0H4x8rqD_-JQMWrqiPfI8Oijvi60vxnO5gbMA9H6jBDTcLfqw5VhmyJaVCKWlAcvsfIdzcNApdsuq99VjJ8M/s250/Imagen+reto+2+d.png
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A petición de Marisa de Thermofan, hago la siguiente aclaración:

Las patatas la forma tan sana de "freirlas" en el estuche de vapor, si no se tiene éste, se hace como lo hacía yo antes de tener el estuche. En un cacharro de pyrex (porque no me gusta nada el plástico para micro, porque además dicen que no es nada sano), asi que pyrex o cualquier cacharro de cristal apto para microondas, se ponen las patatas, con el chorretón de aceite y la sal, yo lo del tomillo no se lo añado habitualmente, pero ese día me dió la vena, por hacer una tortilla diferente, y si te soy sincera me gusta más sin el tomillo, tradicional. Bueno pues lo que os decía, se sustituye el estuche de vapor por un cacharro amplio y apto para microondas y se tapa con la clásica tapa de microondas, la del agujerito en medio o con papel film, me imagino que agujereado, yo antes de tener el estuche de vapor lo hacía con la tapa con agujero, especial microondas.



sábado, 4 de mayo de 2013

Fiambre de pollo en microondas



 Hace tiempo que una amiga mía me pasó esta receta fácil, fácil, pero la verdad es que no confiaba mucho, más bien nada, en la cocción en microondas, hasta que no hace mucho, otra amiga me comentó que hacía un fiambre de pollo en el microondas que la quedaba genial y bla... bla... bla... Como yo, este verano, ya había experimentado alguna cosilla en el microondas con resultados positivos, me animé a desempolvar esta receta antigua y probar.

No os podeis imaginar la alegría que nos llevamos, cuando abrimos el microondas y era verdad, en 5 minutos un rollo flamante de fiambre  se presentaba ante nuestros ojos. Nos pareció increíble. Además, al día siguiente cuando lo comimos lo encontramos delicioso. Tan delicioso nos pareció que a la semana siguiente repetimos, con algunas variaciones, inventadas por nosotros, con lo cual ya tenemos 2 formas distintas de hacerlo y sin querer echarnos flores nos gustó casi más la "nuestra" que la primera.

Aquí os dejo las dos recetas:

Ingredientes:



500 grs. de pechuga de pollo picada
5 lonchas de jamón de york finitas
3 pimientos del piquillo
2 huevos duros
1 lata pequeña de aceitunas sin hueso
perejil
nuez moscada
ajo molido seco
pimienta recién molida
sal

Modo de hacerlo:

Colocamos la carne picada en un bol amplio e incorporamos las lonchas troceadas de jamón de york. Salpimentamos. Removemos. 

Añadimos la nuez moscada y el perejil y volvemos a remover.



A continuación incorporamos los pimientos del piquillo partidos en trozos y las aceitunas enteras. Removemos continuamente con cuchara de palo o con las manos, con unos guantes de latex.



En la encimera de la cocina, colocamos una hoja doble de papel film. Volcamos la mezcla del pollo y vamos dando forma de rulo. Hacemos un hueco a cada lado e incorporamos un huevo duro entero en cada hueco.




Lo envolvemos como si fuera un caramelo, haciendo un nudo en cada extremo y procurando que quede muy apretado el rulo.



Metemos en el microondas a potencia máxima durante 5 minutos.

Esperamos unos minutos antes de abrir el microondas y sacarlo

Lo sacamos, lo damos la vuelta y volvemos a meter en el microondas a la misma potencia durante 3 minutos.



Y aunque parezca increíble, ya está. Quitamos el papel film y lo dejamos enfriar envuelto en papel albal, antes de meterlo en la nevera. Cuando esté frío cortamos al gusto. Se puede cortar lonchas finas y servirlo con ensalada o huevo hilado o en lonchas gorditas, para tomarlo de segundo plato, así es como nosotros lo hicimos, con una salsa de cebolla y unos champiñones rehogados al ajillo como guarnición, o unas patatas fritas en cuadraditos.

Así nos quedó




A la semana siguiente lo repetimos e hicimos los siguientes cambios:

el huevo duro en vez de ponerlo entero lo pusimos partido en trocitos

el jamón de york, lo sustituimos por 200 grs. de jamón serrano, sin nada de tocino. De esta manera lo encontramos mucho más sabroso, aunque de las dos formas estaba muy rico.



Aquí con jamón serrano y huevo duro picado.


jueves, 2 de mayo de 2013

Pollo con verduras sin mucha historia



No tengo paso a paso de esta receta porque no era una receta para el blog, era una receta rápida ya que no tenía mucho tiempo. He ido improvisando sobre la marcha y al final me ha quedado una receta tan rica y jugosa que a pesar de no tener paso a paso, he decidido publicarla, porque merece la pena.

Vamos con los ingredientes y la preparación.

2 cuartos de pollo, deshuesados (se le pide al pollero)
1 calabacín
1 pimiento verde
2 pimientos rojos italianos
1 puerro
salsa de soja
salsa de soja dulce
chile rojo en pasta (si te gusta pelín picante)
vino de guisar medio vaso de vino
misma cantidad de agua
AOVE

La preparación:

Dejé los cuartos de pollo macerando en la salsa de soja normal, en la nevera, durante unas 4 horas que es el tiempo que estuve fuera de casa.

Y las verduras cortadas y tapadas en un tuper, igualmente en la nevera.

Cuando volví en un pis plas hice el plato. Hoy sin pinche.

Así:

En una cacerola bajita puse el aceite y rehogué la verdura, toda junta, y estuve removiéndola como 5 minutos, bajé el fuego, casi mínimo y la dejé pochándose. Mientras, en una sartén, sellaba los cuartos de pollo a fuego fuerte.

Puse los cuartos de pollo en la cacerola encima de la verdura, subí un poco el fuego medio/bajo y dejé cocinándose mientras desglasaba la sartén con el medio vaso de vino. Dejé evaporar el alcohol, añadí la misma cantidad de agua y una cucharadita de moka de la pasta de chile, añadí la salsa de soja de macerar el pollo, era poca cantidad, removí y se lo eché a la cacerola con las verduras y el pollo.

Añadí un chorretón de la soja dulce. Volvi a remover, bajé el fuego al mínimo, tapé la cacerola y lo tuve cociendo 10 minutos.

Resultado, un pollo jugoso, sabroso y unas verduras deliciosas. Es que hay veces que sin proponértelo, te salen unos platos que madré mía!!. Este ha sido uno de ellos.